sábado, 30 de mayo de 2020

¿Sabes qué es la fragmentación del paisaje?


Fragmentación, paisaje, cuencas hidrográficas, uso de suelo... seguramente son palabras que has escuchado o leído por ahí, pero ¿sabes cuál es la relación que existe entre ellas?


Paisaje fragmentado (c) Carlos Pérez


Vamos enfocándonos primero en la palabra paisaje. ¿Qué es lo que se te viene en mente cuando piensas en el paisaje? ¿Montañas? ¿la playa y el mar? ¿una postal de una zona rural? El paisaje es más de lo que observamos a simple vista. El paisaje es un complejo de la superficie natural que consta de diversos elementos: las plantas y animales y otros seres que ahí habitan, el medio natural en el que viven y aunque no lo creas, el paisaje también nos incluye como sociedad, considerando  las actividades que realizamos y que tienen  un impacto en él. 

Cuando estudiamos el paisaje, es común que utilicemos la cuenca hidrográfica como unidad territorial de estudio. Básicamente la cuenca hidrográfica es como un recipiente que colecta la lluvia. En palabras técnicas, la cuenca hidrográfica es un espacio del territorio delimitado por montañas (parteaguas) donde se concentran los escurrimientos (arroyos y/o ríos) cuyas aguas se juntan y desembocan en un punto de salida de la cuenca.  La cuenca se emplea como unidad espacial de estudio debido a las relaciones entre la naturaleza y sociedad que se desarrollan en torno al agua.



Las cuencas se clasifican principalmente en endorreicas si su salida se realiza a un lago o en exorreicas si tienen salida al mar (Ríos et al., 2013). La vegetación natural de una cuenca es muy importante porque está involucrada en diversos procesos y funciones de los ecosistemas que permiten entre otras cosas, que exista agua suficiente y de buena calidad para mantener la diversidad de especies. 

Sin embargo, cuando los patrones espaciales del paisaje se alteran, pueden mostrar cambios a diferentes velocidades (Xue et al., 2019). Una de las consecuencias más evidentes del cambio de cobertura y uso de suelo es la fragmentación del paisaje (Fig. 1). 

La fragmentación del paisaje es el resultado de tres procesos de alteración(García, 2011): 

1) La pérdida progresiva de superficie de hábitat original,
2) la subdivisión creciente del hábitat remanente y 
3) el incremento de la relación perímetro/superficie en dicho hábitat. 

Estos procesos de modificación del hábitat generan cambios en las condiciones ambientales y tienen impacto en los procesos ecológicos de las poblaciones y comunidades de fauna y flora (Navarro et al., 2015). Afectan negativamente la diversidad biológica, al limitar el acceso a los recursos, restringir el intercambio demográfico e impedir el flujo de genes y con ello conducir a las extinciones locales (Martínez‐Fonseca et al., 2020). En consecuencia, hay un fuerte necesidad de aumentar los esfuerzos de conservación para proteger el hábitat natural restante, especialmente en paisajes altamente fragmentados (Cox & Underwood, 2011). Arcidiacono et al., (2016) consideran que la construcción de modelos que evalúan la calidad y las amenazas al hábitat pueden informar y apoyar en las decisiones de las comunidades para buscar un desarrollo territorial sustentable.

Los cambios en el paisaje se deben a la creciente población, las prácticas insostenibles de uso de la tierra y la falta de esfuerzos coordinados por parte de los gobiernos por lo que resulta en cambios en la cobertura y uso de suelo, y pérdida de biodiversidad, llevando al sector urbano y rural a ser más propensos a ciclones tropicales como la generación de inundaciones y deslizamientos en laderas.

Fig. 1. Los paisajes más heterogéneos como los de la izquierda de esta imagen y que se caracterizan por tener más variedad de vegetación natural, se encuentran asociados una mayor diversidad de especies. Mientras que en los paisajes fragmentados como los de la imagen de la derecha, la diversidad de especies o el cumplimiento de sus funciones puede disminuir. Imagen editada de Múgica et al., 2002.


Actualmente finalicé mi proyecto de prácticas profesionales en el Laboratorio de Ecología, Paisaje y Sociedad del Centro Universitario de la Costa bajo la dirección de la Dra. Karen Peña Joya. En él, analicé cómo es la fragmentación del paisaje en la cuenca del río Tomatlán-Tecuán. Esta región se ubica hacia el sur de la costa del estado de Jalisco y tiene un área de 3,795 km2. Para hacer esto, utilicé  técnicas de análisis de imágenes de satélite con las cuales elaboré un mapa de cobertura y uso de suelo. Dicho mapa hace referencia a la representación razonable de áreas con uso potencial en el paisaje. La cobertura representa la vegetación natural, mientras que  el uso del suelo se refiere a las actividades humanas o antrópicas que se están generando, las cuales pueden ser agrícolas, ganaderas o la expansión de los asentamientos humanos. 

Después de tener el mapa obtuvimos el cálculos de algunas métricas del paisaje, el cual surgen como consecuencia de la alteración del paisaje. Las métricas son algoritmos que cuantifican y evalúan las características espacialmente evidentes de los patrones del paisaje y los cambios asociados en los últimos años (McGarigal et al., 2002; Xue et al., 2019). En otras palabras nos permiten entender cómo se ha fragmentado el paisaje, cuales son las características de esta fragmentación y qué implicaciones podrían tener.

Las métricas del paisaje se usan con frecuencia en Biología de la Conservación para monitorear la extensión del hábitat, los servicios del ecosistema, dinámica de la población y asamblea comunitaria y el impacto de los cambios del paisaje en los procesos ecológicos (Taddeo & Dronova, 2020).

Entre algunos de los resultados, observamos que la cuenca del río Tomatlán-Tecuán está integrada por las coberturas naturales de bosque de pino, bosque de encino y la selva mediana. Encontramos que existe una evidente fragmentación principalmente en las selva baja caducifolia. Algunas de las causas son los cambios de suelo con fines agrícolas y pecuarios. Sin embargo, para confirmar estos los resultados, se deben dirigir más estudios de casos y análisis teóricos.

Diversos estudios están dirigidos a conocer las implicaciones sobre los efectos de esta alteración ambiental, así mismo nosotros como sociedad hay que enterarnos y buscar la forma de conocer como podemos apoyar a la restauración y conservación del paisaje, de esta manera no solo se preserva a una especies sino a todo un conjunto de diferentes especies.

Me gustaría saber cuál es tu opinión sobre esta problemática de la fragmentación, ¿Crees que vale la pena su estudio y que los tomadores de decisiones hagan algo para regular los usos del suelo?

Si te interesa conocer más sobre la fragmentación y la pérdida del hábitat, contáctame o déjamelo saber en los comentarios.

AutoraIris Liliana Carbajal Ramirez, estudiante de la Lic. en Biología, Centro Universitario de la Costa.
Edición: Eréndira Canales-Gómez.

Para leer más:


Literatura citada:
Arcidiacono, A., Ronchi, S., & Salata, S. (2016). Managing multiple ecosystem services for landscape conservation: a green infrastructure in Lombardy region. Procedia Engineering, 161, 2297–2303. https://doi.org/10.1016/j.proeng.2016.08.831

Cox, R. L., & Underwood, E. C. (2011). The importance of conserving biodiversity outside of protected areas in Mediterranean ecosystems. PLoS ONE, 6(1), e14508. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0014508

García, D. (2011). Efectos biológicos de la fragmentación de hábitats: nuevas aproximaciones para resolver un viejo problema. Ecosistemas, 20(2–3), 1–10. https://doi.org/10.7818/18

Martínez‐Fonseca, J. G., Chávez‐Velásquez, M., Williams‐Guillen, K., & Chambers, C. L. (2020). Bats use live fences to move between tropical dry forest remnants. Biotropica, 52(1), 5–10. https://doi.org/10.1111/btp.12751

Múgica, M. de la Guerra, Fernández, J. V. de L., Alandi, C. M., Olmos, P. S., Atauri-Mezquida, J. A., & Del, C. M. (2002). Integración territorial de espacios naturales protegidos y conectividad ecológica en paisajes mediterráneos. In Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. Junta de Andalucia.

Navarro, M., González, L., Flores, R., & Amparán, R. (2015). Fragmentación y sus implicaciones. Análisis y reflexión documental. In Universidad de Guadalajara. México.

Taddeo, S., & Dronova, I. (2020). Landscape metrics of post-restoration vegetation dynamics in wetland ecosystems. Landscape Ecology, 35(2), 275–292. https://doi.org/10.1007/s10980-019-00946-0

Xue, L., Zhu, B., Wu, Y., Wei, G., Liao, S., Yang, C., … Han, Q. (2019). Dynamic projection of ecological risk in the Manas River basin based on terrain gradients. Science of The Total Environment, 653, 283–293. https://doi.org/10.1016/j.scitotenv.2018.10.382

jueves, 28 de mayo de 2020

Criptobiosis: el superpoder de los tardígrados



Tardígrado con el símbolo de Superman en el pecho. / MIKEL CASAL
 (C) Mikel Casal
Los tardígrados son seres resistentes a diferentes condiciones extremas desde la deficiencia de oxígeno hasta el vacío y radiación en el espacio. Por ello, se les ha considerado organismos de otro planeta. Sin embargo, se les ha considerado aplicar sus mecanismos de resistencia a la medicina, como en las investigaciones del cáncer y reparación del ADN.


Seres invencibles hasta el fin del mundo
¿El nuevo Superman es microscópico? El tardígrado del latín Tardus gradus conocidos comúnmente como “ositos de agua”, son organismos pequeños (aproximadamente 1 mm de longitud), con cuerpo cilíndrico u ovalado redondeado. Se alimenta de desechos orgánicos, microalgas, e inclusive invertebrados. Requieren agua para crecer y reproducirse, viven en musgos y tienen la capacidad de tolerar deshidratación, escenarios de -273°C hasta los 151°C. Cada día su nombre es conocido ya que ha fascinado mucho a los investigadores.


Habilidades sobrenaturales
Tardígrado (c) END
Tienen una increíble tolerancia a la sequía, temperaturas de - 273°C a 151°C, vacío, altas presiones mayores a la atmosfera, radiación y químicos, que incluyen alcoholes. El equipo de la investigadora Estrada-García afirma que los tardígrados tienen la capacidad no sólo de sobrevivir concentraciones mayores al 99%, sino también pueden volver a hidratarse para continuar viviendo. Lo cual ha despertado el interés de expertos. Se comprobó en el 2007 que la Agencia Espacial Europea (ESA) envió al espacio la sonda Foton M3 con un grupo de las especies Richtersius coronifer y Milnesium tardigradum en donde conservaron intacta su capacidad reproductiva.

¿Cómo lo hacen?
El proceso al que entran se llama criptobiosis y es un estado donde el metabolismo, la reproducción y ciclo de vida se reducen o cesan temporalmente. La más completa investigación que se tiene es la de Takuma Hashimoto y sus colaboradores, realizada en el 2016. Donde dedujo la razón de sus resistencia, y es gracias a la proteína llamada Dsup. Envuelve el ADN de dicho animal para evitar daños a las células e hicieron su uso aplicándolas a células humanas cultivadas para determinar que recibían un daño del 40% por radiación.

Estarán en todos lados
Este hallazgo podría jugar un papel importante en el área médica y agrícola, como la preservación de materiales biológicos, como tejidos para trasplantes, sangre para transfusión, semen para inseminación artificial, microorganismos para tipo cultivos, semillas para germinación e hipotermia, o disminución de la temperatura y, por lo tanto, el metabolismo de los mamíferos. Se podrán plantear nuevos estudios que permitan medir las posibilidades para las enfermedades que afectan el sistema. Los mecanismos que emplean los tardígrados para resistir las condiciones ambientales extremas, han indicado la importancia que podrían tener estos organismos en la medicina genómica. Es importante plantear nuevos estudios que permitan develar las muchas posibilidades que se podrían presentar en la búsqueda para la solución molecular a muchas de las enfermedades que afectan el sistema de reparación del ADN, entre ellas a las células de pacientes de cáncer que son sometidos a radiación. 


Autora: Diana Valentina Puga Robles│diana-puga@hotmail.com│Centro Universitario de la Costa
Revisión y edición: Eréndira Canales-Gómez

Literatura consultada
Estrada-García, E. C., Ascencio-Rosado, L. F. & Hernández-Dávila, I. 2017. Criptobiosis: la extraordinaria defensa de los tardígrados ante diferentes situaciones de estrés. ICUAP. Disponible en: https://icuap.buap.mx/sites/default/files/revista/2017/02/tardigradesdone.pdf

Jönsson KI, Rabbow E, Schill RO, Harms-Ringdahl M, Rettberg P. Tardigrades survive exposure to space in low Earth orbit. Curr Biol. 2008;18(17):R729‐R731. doi:10.1016/j.cub.2008.06.048

Trabajos finales de Ecología de Comunidades, 2020-A.

Estudiantes de la carrera de Licenciatura en biología del Centro Universitario de la Costa, analizan la diversidad de diferentes comunidades ecológicas, entre las que destacan comunidades de escarabajos, aves, reptiles, anfibios y plantas. Dichos trabajos se desarrollaron con base en muestreos de campo y con datos publicados, y fueron presentaron como producto final en la materia de Ecología de Comunidades calendario 2020-A.

Diversidad florística del Centro Universitario de la Costa, Puerto Vallarta, Jalisco

Kathia Ríos-Parra y Alondra Guadalupe Figueroa-Salazar

Este trabajo se realizó en el Centro Universitario de la Costa, ubicado en Puerto Vallarta, en el Estado de Jalisco, con el objetivo de conocer la riqueza y abundancia de la diversidad florística, de esta institución. La colecta de datos tuvo lugar la primera semana de abril de 2020, en temporada de primavera. Se determinaron cuatro sitios de interés con un total de nueve familias y 134 muestras, de los que Combrataceae representa un 41.79% del total, Aracaceae un 11.94 %, Apocynaceae 1.49%, Moraceae 5.22%, Fabaceae 23.13 %, Bignoniaceae 4.47%, Malvaceae 5.22%, Burceraceae 1.49% y Salicaceae un 5.22%. Los datos fueron tratados en el programa EstimateS 9.0, Windows, encontrando que la familia con mayor diversidad fue Combrataceae seguida de Fabaceae. Dentro de los sitios muestreados el aledaño a las canchas fue el más diverso sobre todos los demás, con siete familias, mientras que el sitio de la jardinera principal fue el más abundante. Se concluye que con un esfuerzo de muestreo del 60.68 %. El sitio con mayor dominancia de familias es el sitio de la jardinera principal, siendo el punto de incidencia principal dentro del Centro Universitario de la Costa.

Integrando la estructura taxonómica en el análisis de la diversidad alfa y beta de los escarabajos Melolonthidae en la Faja Volcánica Transmexicana. (García-de Jesús et al, 2016)

Correa-Pérez José Alejandro, Mendoza-Sánchez Charli Nery, Ornelas-de la Piedra María Fernanda, Robles-García Emmanuel y Torres-Barajas Cristian Eduardo

Para poder entender los patrones de variación espacial de la diversidad de escarabajos Melolonthidae, se evaluó la diversidad alfa y beta (disimilitud) a partir del registró de 8 comunidades faunísticas de la Faja Volcánica Transmexicana, sin considerar los ejemplares recolectados solo en zonas agrícolas y áreas urbanas. La diversidad alfa se analizó a través de la diversidad de especies utilizando la serie de Hill, y los índices de diversidad taxonómica, distintividad taxonómica promedio (Δ+) y variación de la distintividad taxonómica promedio (Λ+). La comunidad con mayor riqueza de especies (q0) fue Popocatépetl, siguiendo el mismo patrón para los órdenes q1 y q2. En cuanto a los índices de diversidad taxonómica, Δ+ y Λ+, las comunidades estuvieron dentro de los intervalos de confianza al 95%, ubicando algunas comunidades por arriba y debajo del promedio estimado. La diversidad beta se calculó como la disimilitud basada en el índice de similitud de Jaccard (βJ), y fue representada por un análisis de agrupamiento cluster y un escalamiento multidimensional no métrico (nMDS). A partir de un nivel de disimilitud 70% se observaron 5 grupos principales, dentro de los cuales las comunidades Pico de Orizaba, La Malinche, Zapata y Chignahuapan presentaron una composición de especies similar. Este estudio remarca la importancia del uso complementario de medidas de diversidad que consideren la información evolutiva de las comunidades, principalmente en zonas con una compleja historia biogeográfica, así como la combinación de la diversidad alfa, y la diversidad beta, para conocer la diversidad total de especies de una región.

Atributos de la comunidad de aves del Centro Universitario de la Costa

Aguayo-Alvarez Alma Esmeralda, Alcaraz-Ríos Gabriela, Rostro-Maldonado Danna Karell.

Se analizaron los atributos de la comunidad de aves del Centro Universitario de la Costa durante los meses de marzo y abril del año 2020. De manera visual, las especies de aves se determinaron mediante su cotejo con las guías de campo. La asociación de la riqueza, abundancia y diversidad se cuantificaron con 9 puntos de conteo respectivamente en 3 sitios de muestreo. Se encontraron 45 especies pertenecientes a 6 órdenes, donde el orden Passeriformes representa el 82.22%, Piciformes el 6.67%, Apododiformes el 4.44%, Caprimulgiformes el 2.22% y Strigiformes el 2.22% del total de individuos. Se estimó es esfuerzo de muestreo con los índices de Chao 1 y Chao 2, Jackknife 1 y Jackknife 2. La diversidad de especies se determinó con los índices de Shannon y Simpson, al igual. Los índices de Shannon y Simpson demostraron una alta diversidad teniendo al sitio B (cerca las canchas) con la mayor de diversidad de especies. 


Diversidad de anfibios en tres tipos de hábitat en el Parque Nacional Natural Selva de Florencia, Cordillera Central de Colombia (Duarte-Marin et al. 2018).

Bianca Georgina Gallardo Arce y Kiara Rocksand Alatorre Edgar

Los Andes colombianos, especialmente entre los 1000 y 3000 msnm, presentan la mayor diversidad de anfibios anuros para el país. Sin embargo, históricamente esta región ha tenido altos niveles de deforestación y cambios en el uso del suelo. Ante este escenario, el establecimiento de áreas protegidas es una importante estrategia de conservación de diversidad biológica en los Andes de Colombia. El Parque Nacional Natural (PNN) Selva de Florencia, está ubicado en la cordillera Central y es considerado el PNN con mayor diversidad de anfibios endémicos por área en el país; sin embargo, no se ha cuantificado la estructura y composición de los ensamblajes de anfibios ahí presentes de tal forma que, se establezca una línea base sólida para su monitoreo en espacio y tiempo. En este determinamos la diversidad de anfibios en tres tipos de hábitat (bosque, pinera y pastizal), realizando muestreos diurnos y nocturnos entre junio y septiembre del 2017. Se registraron 338 individuos pertenecientes a 24 especies, 21 de ellas en bosque, 11 en pineras y 3 en pastizales. La diversidad de anfibios fue mayor en bosque y la zona de pastizal obtuvo la menor diversidad. La zona bosque es la de mayor riqueza y la zona de pastizales con la menor riqueza de anfibios. Las zonas más similares fueron bosque y pinera. La zona de bosque y pastizal mostraron ser equitativos, y la zona pinera mayor dominancia. Nuestros resultados contribuyen con datos cuantitativos útiles para la monitorización de la diversidad de anfibios en los Andes centrales de Colombia.



Diversidad de reptiles del Centro de México (Berriozabal-Islas et al. 2018)

Casillas-García María Elena, Bernal-Guzmán Karina Edith y Raíz-Ruvalcaba Salma Alondra

Se evaluó la diversidad de especies de reptiles de tres ambientes diferentes, uno natural, bosque tropical de hoja perenne (TEF) y dos modificados, plantación de café sombreado (SCP) y área de pastoreo (GA), de la porción media de la Sierra Madre Oriental, México. El trabajo de campo se realizó en la primera semana de marzo del 2020. El muestreo se realizó mediante búsquedas directas de individuos en diferentes números de transectos por entorno. El período de muestreo se basó en la actividad de los grupos de especies. Los especímenes registrados se identificaron en el campo utilizando claves dicotómicas y se liberaron en el mismo lugar. Se registraron 29 especies de reptiles, incluidas en 15 familias y 27 géneros; en total se obtuvieron 316 organismos. La familia más representativa fue Dipsadidae con 61 ejemplares observados, seguida por Phrynosomatidae con 49 y Natricidae con 44. El bosque tropical de hoja perenne (TEF) mostró la mayor riqueza y diversidad de especies con respecto a plantación de café sombreado (SCP) y área de pastoreo (GA), que se mantuvieron con valores similares.



miércoles, 27 de mayo de 2020

Biodiversidad y servicios ecosistémicos en la región


La Dra. Karen Peña Joya y el Biól. Roberto Ornelas Carrillo adscritos al Laboratorio de Ecología, Paisaje y Sociedad de este Centro Universitario de la Costa, participaron en el programa radiofónico Cambio Climático de Radio Universidad de Guadalajara 104.3 FM. 

Los temas discutidos giraron en torno a qué es la biodiversidad y cuáles son sus componentes, incluyendo los factores por los cuales México es considerado como un país megadiverso. Otros temas abordados fueron el conocimiento de la biodiversidad a nivel nacional y local, así como investigaciones y nuevos descubrimientos de especies realizadas por investigadores de la Universidad de Guadalajara. 

También se discutieron los servicios ecosistémicos que nos brinda la biodiversidad y las amenazas que enfrentan. Se destacó la necesidad de la creación de áreas naturales que protejan la biodiversidad de la región, la actualización del plan de ordenamiento territorial, la regulación de la expansión urbana, así como un mayor compromiso de la ciudadanía en la conservación de la misma. 

Las participaciones finalizaron con una discusión sobre las implicaciones de la pérdida de servicios ecosistémicos en el desarrollo de la actividad turística de la región y otras consecuencias para la población local. 

Escucha sus intervenciones en el siguiente enlace:



lunes, 25 de mayo de 2020

Dándoles otra oportunidad: Trasplantación de árboles maduros en Puerto Vallarta para combatir la crisis climática actual

¿Sabías que también se puede reforestar con árboles maduros?  

En este artículo, conoceremos los beneficios que aportan los árboles maduros en áreas urbanas, así como  los aspectos y técnicas recomendadas a considerar antes de trasplantar árboles a otras áreas, aplicando los conocimientos al área de Puerto Vallarta, Jalisco. 

Arbolado de Puerto Vallarta
(c)  Ciudad de las Bugambilias
Todo aquel que ha visitado la ciudad de Puerto Vallarta, Jalisco ha podido experimentar la vasta extensión de naturaleza, sol y playa con su gran cantidad de días soleados (1) perfectos para disfrutar de las zonas playeras y el paisaje natural. Esta paradisiaca ciudad, que comenzó como una comunidad pesquera y agrícola con poco más de 4,800 habitantes (2), en la actualidad cuenta con una amplia variedad de hoteles, centros comerciales, restaurantes e infraestructura vial (3) para garantizar una estancia y experiencia excepcional a sus turistas. Sin embargo, esto no representa solo cosas positivas, este crecimiento urbano ha tenido consecuencias negativas para el medio ambiente. 

Entre estas, encontramos la alta tasa de deforestación que, en conjunto con el aumento de vehículos motorizados han contribuido a un incremento en la emisión de gases nocivos para la salud como el dióxido de carbono (CO2), una mayor concentración de partículas en suspensión o PM (polvo, hollín y humo) (4) así como el aumento de temperatura concentrado, también conocido como isla de calor urbano (5). Por el otro lado, la falta de árboles en zonas urbanas ha sido asociada a una alta mortalidad cardiovascular, enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, menor rendimiento cognitivo, y muertes prematuras (9). 

Estas problemáticas pueden reducirse por la presencia de árboles. Si hubiera más árboles en nuestra ciudad, el aire que respiramos sería más limpio, ya que habría una mayor absorción del CO2 en el ambiente y una reducción de partículas en suspensión gracias a que éstas se quedarían en sus tallos, hojas y raíces (6). También, experimentaríamos una sensación de frescura ya que los árboles grandes reducen la sensación térmica en el suelo y en el aire, así como el acceso de la radiación solar (7). De igual manera, los árboles son excelentes para amortiguar el ruido (8), además claro, de ser hermosos proporcionan sombra y un espacio para la recreación, el esparcimiento y la reducción de estrés en la población. No debemos olvidar que la presencia de árboles centenarios también beneficia a otros seres vivos. Estos gigantes verdes son el hogar y fuente de recursos de numerosas especies de insectos, mamíferos, y aves  búhos, gorriones y carpinteros (10). 

Personas disfrutando de los beneficios proporcionados por árboles maduros.
Antiguo Parque Lázaro Cárdenas. Fotografía (c) Vallartense.atspace.com


Dándoles otra oportunidad

Los esfuerzos constantes por implementar alternativas a la deforestación urbana como lo son los programas de reforestación se han centrado principalmente en plantar árboles desde tallos pequeños, o semillas, hasta árboles jóvenes (8). Es lamentable que estos no equivalen a la proporción de árboles talados cada año para la construcción de calles, viviendas o áreas designadas a la ganadería y la agricultura.
Entonces, ¿por qué no trasplantar los árboles existentes a otras áreas donde no sean talados?
Esta puede parecer una solución un tanto obvia, sin embargo, existen varios factores a considerar antes de promover esto como una solución totalmente viable. La trasplantación exitosa dependerá de varios factores, incluyendo el tipo de suelo, la especie de árbol, la infraestructura que le rodee y planeación urbana, el clima y la edad del árbol ya que entre mayor sea el árbol menor oportunidad de sobrevivir tendrá.  Vamos a conocerlos. El suelo, el clima y la temporada
La composición del suelo es el primer paso para una replantación exitosa. El nivel de modificación a la que ha sido sujeta la tierra tendrá mucha influencia, si los suelos son muy arenosos, limosos o arcillosos (11) dificultarán la capacidad de drenaje y la disponibilidad de oxígeno y esto representará un enraizamiento empobrecido o superficial que puede ser un gran problema si la zona es propensa a huracanes, o si el árbol es de talla grande con copas densas pues este será fácil de derribar o de caer por sí sólo (12). La relación del clima en el que el árbol sea trasplantado con sus probabilidades de sobrevivir dependerá de las temperaturas máximas y mínimas promedio y la precipitación anual de la zona. En el caso de Puerto Vallarta, la temperatura media anual es de 25°C con una precipitación media anual de 1417 mm (13), estas condiciones significan un buen prospecto para la supervivencia post trasplante de los árboles, de acuerdo a las investigaciones de Anella et.al (2008). Este(a) autor(a) recomienda realizar trasplantes en las temporadas de inicios de primavera y mediados de otoño, cuando las temperaturas no son demasiado calientes pero el frío no impide el crecimiento del árbol. También es importante mantener un flujo de agua constante durante los primeros años con especial énfasis en el verano para evitar mayor mortalidad debido a estrés hídrico (15) mientras las raíces tienen oportunidad de regenerarse. Plantar árboles a una edad temprana representa una mayor probabilidad de sobrevivir al trasplante, entre más viejo sea el árbol menos probabilidad tendrá de sobrevivir (16). Sin embargo, si seguimos buenas técnicas como las que veremos a continuación, podremos aumentar estas probabilidades.

Preparando el árbol para su trasplante
Es importante que consideremos que al preparar un árbol para su trasplante, sin importar qué técnica sea empleada, el sistema de raíces se verá dañado, cortado y puesto a gran estrés, y la expansión de las raíces dependerá directamente del tamaño y edad del árbol así como la zona donde se encuentre. (17). Es por eso que debemos seguir las técnicas recomendadas por los especialistas, para lograr que nuestro trasplante sea exitoso.

En la técnica de banqueo y arpillado se cava alrededor del árbol formando una bola conteniendo las raíces alrededor del mismo hecha de una lona gruesa de yute o fibras similares, es recomendado que esta sea por lo menos 10 veces mayor al diámetro de su tronco (18). Las ventajas del banqueo radican en que las raíces mantienen la tierra que los protege de factores como la desecación (15), y posibles daños durante el proceso de mover el árbol a su nuevo hogar. Los trasplantes de raíz desnuda (19) presentan una desventaja al no contar con la protección del suelo, sin embargo, si las raíces son sumergidas en gel hidrofílico (15) después de su cosecha el éxito de la trasplantación será mayor. En el área a plantar se deberá de considerar el futuro del área, y es por esto que la planeación urbana es importante tomar en cuenta que la localización, si se trata de un árbol que alcanza grandes alturas no será recomendable para zonas con postes de luz, cables de electricidad, u otros árboles que impidan el paso de la luz solar (12). La plantación de árboles con diferentes alturas es una excelente opción para áreas de mucho viento, pues la diferencia en la altura de sus copas amortiguar los vientos (1). 

Técnicas de banqueo y arpillado (c) INIFAP

No debemos olvidar que estas medidas estarían incompletas si no se cuenta con una adecuada planeación urbana, en la que se determinen cuáles zonas serán designadas a construcción de viviendas, cuáles serán zonas comerciales y en dónde se ubicarán las vialidades y parques. Esto reducirá considerablemente la necesidad de talar árboles, así como disminuirá los costos en tiempo, dinero y esfuerzo asociados a su mantenimiento. Además de reducir los daños a la infraestructura, al medio ambiente y al ecosistema urbano.

En conclusión, la trasplantación de árboles maduros es posible, sin embargo, será importante tomar medidas de extremo cuidado para asegurar la supervivencia a largo plazo del árbol. Tomando las precauciones correctas como el cuidado de las raíces, asegurar que la tierra sea óptima para el trasplante, pero también procurar tener una planeación de desarrollo y no sólo crecimiento urbano. Si logramos esto, la existencia de los árboles maduros podrá continuar brindándonos estos preciados regalos,  importantes para el control del cambio climático, la mejora de nuestra salud así como  la supervivencia de otros seres vivos. 

Sombra artificial ¿Y si mejor trasplantamos árboles?
  Macroplaza Vallarta. Fotografía: (c) IDEA Soluciones Inmobiliarias Integrales

Antiguo Parque Hidalgo, año 2005. Algunos ciudadanos se manifestaron en contra de la pérdida de arbolado por la construcción de estacionamientos.
Fotografía  (c) Vallartense.atspace.com


Para saber más:


Autora: Monter Meritxell, Universidad de Guadalajara. Centro Universitario de la Costa. jaya.suarez.monter@gmail.com
Revisión y edición: Eréndira Canales-Gómez

Referencias bibliográficas:

1.Del Toro Gaytán, M. R. (2009) Edificación Sustentable en Jalisco. Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable. Guadalajara, Jalisco.
2. Cárdenas Gómez, E. P., & Rodríguez Bautista, J. J. (2012). La transformación urbana de Puerto Vallarta, Jalisco. Espacios Públicos. Espacios Públicos. 15(34), pp. 208-230. 1665-8140.

3. SECRETARÍA DE TURISMO [SECTUR]. (2013) Agendas de competitividad de los destinos turísticos de México. Puerto Vallarta Jalisco.

4. Saynes Santillán, V., Etchevers Barra J. D., Paz Pellat, F., Alvarado Cárdenas, L. O. (2016). Emisiones de gases de efecto invernadero en sistemas agrícolas de México. Terra Latinoamericana 34: 83-96

5. Mirzaei, P. A., Haghighat, F. (2010) Approaches to study Urban Heat Island - Abilities and limitations. Building and Environment 45(10) pp. 2192-2201. DOI: 10.1016/j.buildenv.2010.04.001

6.Potes Rodríguez, L. (2011) Análisis de las condiciones que impiden la plantación de árboles según los principios de la silvicultura urbana en el nororiente de barranquilla. Módulo 1(10)  ISSN 0124-65428

7.R. Sanusi, D. Johnstone, P. May, and S.J. Livesley (2015) Street Orientation and Side of the Street Greatly Influence the Microclimatic Benefits Street Trees Can Provide in Summer. Journal of Environmental Quality 45:167–174. DOI: 10.2134/jeq2015.01.0039

8. Gerencia de Reforestación de la Coordinación General de Conservación y Restauración de la Comisión Nacional Forestal. (2010) Prácticas de reforestación. Manual básico. Zapopan, Jalisco, México.

9. Kroeger, T., McDonald, R. I., Boucher, T., Zhang, P., Wang, L. (2018) Where the people are: Current trends and future potential targeted investments in urban trees for PM10 and temperature mitigation in 27 U.S. Cities. Landscape and Urban Planning 177. DOI: 10.1016/j.landurbplan.2018.05.014

10. Le Roux, D. S., Ikin, K., Lindenmayer, D. B., Manning, A. D., Gibbons, P. (2014) The Future of Large Old Trees in Urban Landscapes. PLoS ONE 9(6). DOI: 10.1371/journal.pone.0099403

11. Urban, J. (1992) Bringing order to the technical dysfunction within the urban forest. Journal of Arboriculture 18(2). pp. 85-90.

12. Gilman, E. F., Sadowski, L. (2007). Choosing Suitable Trees for Urban and Suburban Sites: Site Evaluation and Species Selection. The Urban Forest Hurricane Recovery. ENH 1057.


13. Gobierno Municipal Puerto Vallarta (2015) Plan de desarrollo municipal 2012-2015.

14. Anella, L., Hennessey, T. C., Lorenzi, E. M. (2008) Growth of Balled-and-Burlapped versus Bare-Root Trees in Oklahoma, U.S. Arboriculture & Urban Forestry 2008. 34(3): 200–203

15. Etemadi, N., Mohammadinezhad, R.,  Zamani, N., Majidi, M.M. (2013) Effect of transplanting date and harvest method on growth and survival of three urban tree species in an arid climate. Arboriculture and Urban Forestry. 39: 211-217.

16. Lauderdale,D. M., Gilliam, C. H, Eakes, D. J., Keevefl, G. J., Chappelka, A. H.(1995) Tree Transplant Size Influences Post-Transplant Growth, Gas Exchange, and Leaf, Water Potential Of 'October Glory' Red Maple. Journal of Environmental Horticulture 13(4): 178-18

17. Struve, D. K. (2009) Tree Establishment: A Review of Some of the Factors Affecting Transplant Survival and Establishment. Arboriculture & Urban Forestry. 35(1):10–13.

18. Gobierno del Distrito Federal. Banco Interamericano de Desarrollo. Secretaría del Medio Ambiente (2000) Manual Técnico para la Poda, Derribo y Trasplante de Árboles y Arbustos de la Ciudad de México. 

19. Levinsson, A. (2013) Post-transplant Shoot Growth of Trees From Five Different Production Methods is Affected by Site and Species. Arboriculture & Urban Forestry 39(5): 201–210




sábado, 23 de mayo de 2020

El juego de las emociones

¿Alguna vez has sentido miedo?

Todos, en algún momento de nuestros vidas, hemos sentido algo de miedo. Algunas personas temen a las arañas, otras a las alturas o a la oscuridad. Estos temores se pueden experimentar de diferente manera y se pueden presentar en cualquier lugar como  en nuestros hogares, en el parque e incluso en nuestro trabajo. ¿Te imaginas? Prácticamente en ningún lado puedes estar a salvo.

En este trabajo conoceremos las funciones que el cerebro y como la emociones participan en ellas. Para ejemplificar, nos enfocaremos en el miedo, ya que es una emoción que todos hemos experimentado alguna vez. Para así comprender las relaciones que surgen en el cerebro y como participan en el funcionamiento de nuestro cuerpo.

¿Qué son las emociones?
Las emociones son un conjunto de reacciones químicas y neuronales que forman respuestas instintivas (Damacion, 2005). Es importante que sepas que las emociones se experimentan en una forma personal, por lo que no somos consientes de ellas.Un ejemplo que te puede ayudar a comprender mejor, es que las emociones han sido clasificadas como emociones básicas o primarias; el miedo, la ira, la alegría, la tristeza, el disgusto y la sorpresa, estas van acompañadas de patrones de conducta que se pueden manifestar de diferentes maneras como la expresión del rostro (por ejemplo: Las cejas ligeramente levantadas, el ceño tenso y la boca entreabierta), la postura corporal (por ejemplo: un cruce de brazo o tensión corporal) y en estados mentales (como pánico, ansiedad y fobia) (V.Guerro). Las emociones influyen en nuestro estado de ánimo como en la motivación e incluso en nuestra conducta. Además provoca reacciones fisiológicas debido a que están relacionadas con hormonas y con los neurotransmisores que son sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis, un ejemplo de ellos es la dopamina y la serotonina (Mora  .F, 2013).

Las emociones y la interacción de las estructuras cerebrales
Como ya mencionamos antes, las emociones formulan respuestas instintivas. Estas respuestas son producidas por el cerebro cuando detecta un estímulo emocional, es decir, cuando un sujeto presenta acontecimiento. Y no necesariamente tiene que estar sucediendo en ese instante o ser real, pueden ocurrir incluso cuando rememoramos mentalmente.  Cuando esto ocurre, se generan respuestas automáticamente acorde a la situación. Las respuestas que se generan provienen de un cerebro evolutivo que está preparado para responder a determinados estímulos emocionales. Esto gracias a que los repertorios conductuales que ha experimentado, han formado aprendizajes que permite que el cerebro reaccione de una manera efectiva. Cuando un individuo formula respuestas, experimenta cambios de estado tanto en el cuerpo, como en las estructuras cerebrales que cartografía el cerebro, con la finalidad de proporcionar sobre vivencia y bienestar del individuo. 

Algunos neurólogos como Klaus Scherer (Guerrero,2006), proponen que el factor importante de las emociones es la cognición, es decir, las habilidades y procesos mentales están relacionados con el conocimiento, la memoria, razonamiento y la toma de decisiones, que nos permite reaccionar a los acontecimiento de manera consciente o inconsciente. Pero hay otros nuerocientíficos que consideran que las emociones y la cognición son procesos que influye uno con  el otro. Lo que está claro es que el cerebro establece una comunicación con otras estructuras cerebrales y otros organismos. Por ejemplo, el miedo provoca sudoración, aceleración en el ritmo cardíaco y tensión muscular.

Se ha identificado que las emociones participan en diversas partes del cerebro (figura 1). Las emociones se forman en el centro del cerebro, donde se encuentra el sistema límbico. A este sistema se le considera como la parte emocional del cerebro debido que es el encargado de regular nuestras emociones y los impulsos. En el sistema límbico se relaciona con el hipocampo, aquí se produce el aprendizaje emocional y el almacenamiento de recuerdos emocionales. También tiene una relación con la amígdala cerebral, esta es concebida como el centro de control de las emociones, ya que, es una de las regiones del cerebro con más interconexiones.
Figura 1. Sistema límbico.

El miedo

El miedo es una emoción primitiva que todo compartimos. Pero ¿Dónde se origina el miedo?

Imagínate que te encuentras por una calle oscura y sola. De repente  escuchas ruidos extraños, volteas hacia atrás y notas que alguien se dirige hacia ti de forma sospechosa. Antes de que seas consciente de ello, tu cuerpo comienza a reaccionar y el cerebro activa una compleja red de mensajes con el fin de evitar la amenaza (Ávila, Fullana. 2016). El cuerpo adopta las medidas necesarias para protegerlo, así que comienzas a sudar, tu corazón se va acelerando y late tan fuerte que sientes que se te va salir del pecho y tus músculos se  tensan, sin darte cuenta vas acelerando el paso y de repente comienzas a correr como alma que lleva el diablo para ponerte a salvo -Fiu!!! Por fin puedes estar tranquilo ya no hay peligro.

Ahora que ya estas a salvo, vamos a entender como tu cerebro solucionó esta situación. Cuando nos enfrentamos al miedo es la amígdala la que responde a la información que envía los sentidos, en este caso escuchar ruidos y de forma instintiva “oprime el botón de pánico”. Comienza a enviar señales de diferentes zonas del cerebro como el tallo cerebral el cual genera respuestas fisiológicas como la sudoración y la aceleración de los ritmos cardíacos. También participan los  lóbulos frontales los cuales se encargan de encontrar una solución al problema como salir corriendo (Sánchez y Román F. 2004 ) (Figura 2). 

Figura 2. (C) Richard Davidson sobre: la película IntensaMente (C)Disney, nos recuerda gestionar nuestras emociones al entrenar nuestro cerebro. 



Tener miedo puede ser bueno tanto como malo. Algunos científicos opinan que encontramos placentera la búsqueda del riesgo, debido a que se necesita para nuestra evolución. Si el humano no se arriesgara, probablemente seguiríamos viviendo en cuevas. Las personas que no suelen tomar riegos por miedo al fracaso, se conforman son lo que tiene, es decir, se vuelven  sistemáticos al momento de tomar decisiones. Por ejemplo: imagina que vas a tu restaurante favorito y siempre pides lo mismo, no te atreves a pedir un platillo diferente por el  temor de que no te guste, así que se decides optar por lo seguro y no tomar riesgos.

¿Es posible que alguien no sienta miedo?

Como hemos visto, la amígdala es una parte importante de nuestro cerebro para que podamos experimentar el miedo. 
Hay personas que han sufrido algún tipo de daño como en accidentes o que nacen así, que son enfermedades genéticas. Ellas jamás experimentaran miedo. Pero algunas personas utilizan el miedo para encontrar satisfacción o placer como los paracaidistas o la gente de deportes extremos



Pero ¿qué pasaría si no tuviéramos amígdala? 
Probablemente no conoceríamos lo que es el miedo, como se presenta en alguna persona que sufren daños selectivo en la amígdala por trastornos genéticos -como la proteinosis lipoide (enfermedad de Urbach-Wiethe), esta enfermedad produce una destrucción completa de la amígdala, se endurece y se encoge, provocando que las personas que la padecen no experimentan ningún sentimiento parecido al miedo (Jaramillo J, 2015). Pero al no experimentar miedo, no tenemos la capacidad de tomar decisiones que no pongan en peligro nuestra vida. 


Después de saber esto ¿Crees que experimentar miedo es bueno? Nos encantará leer tus comentarios. 

Autora: María Teresa Macedo Rodríguez.
Edición y Revisión: Eréndira Canales-Gómez

Referencias:

Ávila P. A y Fullana R. A. M. El miedo en el cerebro humano. Departamento de psiquiatría del Hospital de San Pablo, en Barcelona. (2016)  pag. 50-51.

Damasio, A. (2005). En busca de Spinoza. Neurobiología de la emoción y los sentimientos. Barcelona: Drakontos.

Guerrero M.  V. (S/F). Emociones ¿Podemos elegir que sentir?.

Mora T. F. (2013). ¿Qué es una emoción? .Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina, Universidad Complutense.

Sánchez. N. J. P y Román F. (2004). Amígdala, corteza prefrontal y especialización hemisférica en la experiencia y expresión emocional. Universidad de Murcia, en España.

Belmonte M. C. (2007). Emociones y Cerebro. Instituto de Neurociencias, Universidad Miguel Hernández. Vol. 101, Nº. 1, pag 59-68.

Abril-Jaramillo J, et al. Lipoidoproteinosis o enfermedad de Urbach- Wiethe: a propósito de un nuevo caso con afectación cerebral. Neurología 2015.